Es una de las preguntas habituales entre nuestros pacientes: ¿cómo limpiar los alineadores transparentes? El procedimiento es sencillo, no entraña complicaciones, tan siquiera para aquellos y aquellas adolescentes que los llevan por vez primera. Sin embargo, requiere la adopción de hábitos de higiene constantes y adecuados a las especificaciones de este tipo de ortodoncia invisible.
Por qué es importante limpiar bien los alineadores transparentes
Como cualquier otro tipo de aparatología, por ejemplo, los brackets tradicionales, los alineadores transparentes han de limpiarse bien para mantener una correcta salud bucodental durante el tratamiento de corrección.
Sin embargo, existen dos diferencias sustanciales respecto a los populares brackets. En primer lugar, los alineadores transparentes se limpian fuera de la cavidad bucal, es decir, debemos extraerlos de la boca para limpiarlos. En segundo lugar, no hacerlo puede poner en jaque la calidad de las férulas dentales, pues sin un correcto lavado podrían acumular bacterias y, estas, provocar mal olor, mal sabor e incluso una coloración del alineador.
Cómo limpiar los alineadores paso a paso
Veamos cómo limpiar los alineadores correctamente:
- Primer paso: Extráelos para limpiarlos siempre fuera de la boca.
- Segundo paso: Enjuágalos con agua templada o fría, nunca muy caliente.
- Tercer paso: Limpia cada una de sus cavidades con un pequeño cepillo dental suave, de manera minuciosa. Este cepillo ha de ser diferente al que empleas para lavarte los dientes, así te aseguras de que no trasladas las posibles bacterias de un elemento a otro. ¿Vas a utilizar jabón? Mejor uno con PH neutro.
- Cuarto paso: Si no vas a volver a usar tu ortodoncia invisible, guárdala en su envase y cierra este herméticamente, evitarás que la cérula acumule polvo o suciedad.
Limpieza diaria de los alineadores transparentes
Aún si no has ingerido alimentos, es importante limpiarlos diariamente para desinfectarlos y hacerlo dos veces al día. Lo idóneo sería lavarlos siempre que los retires de la boca, por ejemplo para desayunar, comer, merendar…, pero entendemos que este punto puede ser más dificultoso si uno se encuentra fuera de casa, de ahí la recomendación de al menos lavarlos dos veces al día.
Cómo limpiar alineadores en profundidad
Para un mejor resultado, puedes sumergir los alineadores en una solución específica para prótesis dentales una vez a la semana. En tu centro de odontología y odontopediatría de confianza podrán asesorarte sobre el más adecuado.
De hecho, se comercializan actualmente cristales de limpieza especiales para alineadores transparentes. Estos actúan aproximadamente en 15 minutos. Basta con sumergir los alineadores en un recipiente con la solución, después de haberlos aclarado con agua, y esperar el tiempo estipulado para después volver a enjuagarlos.
Qué productos usar para limpiar alineadores transparentes
Aunque hemos mencionado qué usar y qué no usar para limpiar los alineadores correctamente y sin dañarlos, contestaremos a algunas de las preguntas frecuentes al respecto:
¿Se pueden limpiar los alineadores con pasta de dientes?
No, a diferencia de los brackets convencionales, los alienadores se higienizan fuera de la boca mediante agua tibia. Puede utilizarse, en todo caso, un jabón PH neutro o una solución específica donde sumergir los alienadores una vez a la semana.
¿Puedo usar agua caliente para limpiar los alineadores?
Lo más adecuado es usar agua templada. El agua caliente podría deformar o alterar el color del material con el que están fabricadas estas férulas.
¿Cómo limpiar alineadores transparentes cuando estoy fuera de casa?
Si estás en la oficina, en el instituto, de viaje…, bastará con que coloques los alienadores bajo el grifo de un lavabo y dejes correr unos segundos el agua tibia. Lo más idóneo es que repitas este gesto cada vez que vas a ponerte de nuevo los alienadores después de haber ingerido alimentos.
Qué no hacer al limpiar alineadores transparentes
Como decimos, el proceso para una limpieza correcta es sencillo. Realmente, los alineadores se limpian con un cepillo especial, agua y jabón. Se aclaran en agua templada y se vuelven a colocar en la boca. Fácil. Por lo tanto, no hay que recurrir a pastas de dientes, enjuagues bucales o cualquier otro tipo de desinfectantes que no hayan sido expresamente aconsejados por un odontólogo especializado. Estos últimos pueden rayar o deformar el material, y poner en jaque incluso su eficacia.







