El adecuado uso de antibióticos en odontología es hoy en día un asunto vital, tal y como ocurre en el resto de ámbitos sanitarios. La resistencia a las bacterias es un problema de salud global y acuciante. Y cada vez en mayor medida, precisa de la implicación de todos los profesionales del ámbito sanitario, incluidos quienes trabajamos en salud bucodental. Recogemos las últimas directrices al respecto lanzadas desde los organismos internacionales y desde el propio Sistema Nacional de Salud. Estrategias con las que Klinik nos alineamos en favor de la salud y seguridad de nuestros pacientes y de la salud y seguridad de la población en general.
La resistencia bacteriana, esa pandemia silenciosa
Disminuir el riesgo de aparición de microorganismos resistentes: este es el objetivo no solo de nuestro Sistema Nacional de Salud, sino de aquellas organizaciones internacionales que operan tanto en la UE como a nivel global.
Y es que, la resistencia bacteriana es un problema de salud pública que incluso ha adquirido el apelativo de pandemia silenciosa, pues incrementa la mortalidad y el gasto sanitario.
Consecuencia inherente al tratamiento con antibióticos, el uso indebido y excesivo de estos últimos está acelerando la aparición de resistencias a nivel mundial, como señalan múltiples informes internacionales.
Es más, la resistencia a los antibióticos se podría convertir en la primera causa de morbilidad y mortalidad mundial en 2050, tal y como apuntaba un estudio publicado en The Lancet en 2024*. No en vano, dicha resistencia se ha convertido en una prioridad para la Comisión Europea dentro de su enfoque ONE HEALTH.
De hecho, ante la urgencia de actuar, España lanzó en 2014 un plan específico al respecto. El objetivo: analizar los hábitos de prescripción y frenar aquellos que puedan favorecer el desarrollo de esa resistencia bacteriana.
Un servicio que rema en favor de la nueva prioridad
En Klinik, conocedores del reto que supone disminuir el impacto del consumo de antibióticos sobre la salud global, nos sumamos a las recomendaciones que han lanzado tantos los organismos internacionales como el propio Sistema Nacional de Salud sobre la prescripción y el uso de antibióticos por parte de dentistas en España.
Así, hemos evaluado aquellos antibióticos que se prescriben en nuestras consultas con mayor frecuencia, su duración y situaciones clínicas asociadas, para tratar de alinearlas con las recomendaciones de las guías de prescripción editadas hasta la fecha.
Guía Terapéutica Antimicrobiana: qué es y para qué sirve
Para optimizar y homogeneizar la prescripción de los tratamientos antibióticos, el Sistema Nacional de Salud ha editado la Guía Terapéutica Antimicrobiana, en versión web y app.
Enmarcada dentro del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN), esta guía apela a todos los profesionales sanitarios, incluidos los que operan en el ámbito de la Odontología.
De hecho, para estos últimos existen dos documentos de consulta muy interesantes:
- Un texto de consideraciones específicas: Capítulos de odontología de la Guía Terapéutica PRAN del SNS, para el uso adecuado de antimicrobianos en patologías orales. En esta guía aparecen recomendaciones basadas en la evidencia y en patrones de resistencia sobre, por ejemplo, el uso de antimicrobianos en situaciones especiales o la prescripción diferida de antibióticos. También incorpora la herramienta AWaRe, desarrollada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que clasifica los antibióticos en tres grupos con el objetivo de guiar el manejo y la prescripción de los mismos.
- Un documento propio de consulta: Guía del uso de antimicrobianos en odontología, previniendo la resistencia bacteriana, del Consejo General de Dentistas de España y la Fundación Dental Española, que sirve como complemento a los recursos citados anteriormente. El objetivo: promover un uso de los antimicrobianos basado en la evidencia científica y una prescripción responsable. Según esta guía, los dentistas llevan a cabo el 10 % del total de prescripciones antibióticas. El Consejo y la Fundación han lanzado además una guía ilustrada sobre el uso de antibióticos en odontología.
A través de todas estas páginas, los y las profesionales del sector encontrarán la orientación que necesitan de cara a futuras prescripciones.
Un problema global que necesita una respuesta integral
Según datos del PRAN, las bacterias multirresistentes causan 35.000 muertes al año en Europa y generan un gasto sanitario adicional de unos 1.500 millones de euros. Recuerda, además, que todos y todas podemos adoptar medidas para reducir el impacto de este fenómeno y limitar su propagación. Es decir, deben actuar en conciencia tanto personas usuarias como profesionales sanitarios y farmacéuticos, y trabajadores y trabajadoras del sector agrícola.
De hecho, para todos estos colectivos, el PRAN ha lanzado una serie de recomendaciones. También podemos encontrar medidas de prevención y control en la página web de la OMS, organismo que desarrolla actualmente diversas iniciativas para luchar contra la resistencia a los antimicrobianos, entre ellas: un sistema mundial de vigilancia, una alianza mundial para la investigación y desarrollo, y un grupo de coordinación interinstitucional.
La OMS, además, señala la urgencia de aglutinar esfuerzos que impliquen a toda la ciudadanía y sectores económicos.
Porque la resistencia bacteriana, es decir, la capacidad de la bacteria para sobrevivir a las concentraciones terapéuticas utilizadas de un medicamento particular, provoca que cada vez un mayor número de infecciones, como la neumonía, la gonorrea o la salmonelosis, sean más difíciles de tratar. El motivo principal responde a la pérdida de eficacia de los antibióticos hasta ahora suministrados para combatirlas.
Ademas, la OMS recuerda que “la resistencia a los antibióticos prolonga las estancias hospitalarias, incrementa los costes médicos y aumenta la mortalidad”.
De la misma forma, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) han realizado un llamamiento a la acción, pues muestran su preocupación frente a la resistencia a los antimicrobianos (RAM) de bacterias habituales transmitidas por alimentos, como Salmonella y Campylobacter. Señalan, por ejemplo, que en toda Europa, una alta proporción de Salmonella y Campylobacter, tanto en seres humanos como en animales destinados a la producción de alimentos, también muestra resistencia a antimicrobianos de uso común.
*Naghavi M, Vollset S, Ikuta K et al. “Global burden of bacterial antimicrobial resistance 1990–2021: a systematic analysis with forecasts to 2050”, The Lancet, 2024; 404, 1199-1226
Más información
Resistencias bacterianas a los antibióticos: ¿la pandemia silenciosa? (ISGlobal, 2024).
Informe de síntesis de la Unión Europea sobre la resistencia a los antimicrobianos en bacterias zoonóticas e indicadoras de seres humanos, animales y alimentos en 2023/2024 (EFSA y ECDE, Efsa Journal, 2026).
Council Recommendation on stepping up EU actions to combat antimicrobial resistance in a One Health approach 2023/C 220/01.
Comunicación de la Comisión — Directrices de la UE sobre la utilización prudente de antimicrobianos en medicina (2017).







