Las prisas nunca han sido buenas. Pero en lo que respecta al trabajo odontológico, lo son menos aún. Carecer del tiempo necesario para realizar un buen diagnóstico, para desarrollar con éxito un tratamiento preventivo, para ejecutar una rehabilitación de manera cuidadosa…, no solo constituye un riesgo para el paciente, lo es para la reputación de la clínica dental.
En definitiva, no respetar los tiempos de manera adecuada pone en jaque el futuro de la actividad. Y no solo porque el trabajo en la clínica dental desilusione a los y las pacientes, sino porque podría hacer lo propio con el talento profesional.
Disfrutando del trabajo odontológico cada día
Desempeñar el trabajo de odontólogo no siempre reporta las mismas satisfacciones. Y es que, no en todas las clínicas dentales se trabaja igual, de la misma forma que no en todas las empresas. De lo contrario, no existirían certificaciones como las de Great Place To Work.
Al igual que ocurre en las corporaciones, la excelencia del trabajo en una clínica dental poco tiene que ver con el número de empleados o la magnitud de la compañía. La cosa va más de propósito. Va de cultura de empresa, de salario emocional y de valores alineados con el bienestar y la salud de las personas, las que trabajan en la clínica y las que la visitan en calidad de pacientes.
Varios informes recientes, como el de Deloitte sobre la generación Z y los millennials, han señalado que, frente a fenómenos como los de la Gran Renuncia, la rotación o las altas tasas de absentismo (que lastran la actividad de no pocos sectores productivos), las empresas han de aplicar estrategias de bienestar.
Porque las nuevas generaciones ofrecen mayor importancia a la posibilidad de conciliación, a un proyecto de carrera sólido y a una adecuada asignación de las cargas de trabajo que a una nómina más abultada.
El ámbito de la salud bucodental no es una excepción. Los dentistas en busca de empleo postulan a ofertas donde el trabajo en clínica dental sea gratificante. Es decir, donde el tiempo no corra en contra de un buen diagnóstico, donde el aprendizaje de nuevas técnicas y tecnologías sea constante, donde el ambiente de trabajo invite a compartir y colaborar… En definitiva, una clínica donde se pueda crecer como profesional y como persona, al ritmo que merecen los y las pacientes.
Un ritmo de trabajo que permite ejercer con criterio
Los tiempos son los que son. Lo son para desarrollar con éxito un tratamiento y lo son para que el trabajo de odontólogo en España resulte satisfactorio. Un especialista con una agenda repleta de citas se verá presionado, cuando no estresado, lo cual le impedirá ejercer su actividad con criterio. El resultado a largo plazo: un síndrome del burnout desbocado y la necesidad de huir del lugar de trabajo.
En el centro médico-dental Klinik se apuesta por una estrategia que permita a los y las profesionales desempeñar su actividad con dedicación plena. Una estrategia basada, de hecho, en dos pilares fundamentales:
- Un reparto riguroso del trabajo para evitar la sobrecarga de los profesionales, lo cual les ayuda a enfrentar la agenda diaria con mayor confianza y seguridad.
- La constante comunicación a través de un feedback continuo entre compañeros, también con aquellos y aquellas profesionales de áreas o especialidades distintas dentro de la clínica.
“Tenemos muchísimo cuidado con las agendas y, a la hora de planificarlas, se tienen en cuenta a los profesionales, los tratamientos que van a desarrollar, las posibles urgencias o cirugías… Organizamos las agendas con mucho tiempo y nos ajustamos a esa planificación”, señala Beatriz Barbero desde la Dirección de Klinik centro médico & dental, y añade: “Nosotros nunca doblamos citas si no existe una urgencia por infección, traumatismo, etcétera”.
Para Beatriz, respetar la planificación resulta primordial, porque los y las profesionales han de saber que cuentan con el tiempo necesario para trabajar de manera sosegada. De ello dependerá la calidad del servicio y la satisfacción del paciente.
La importancia de sentirte cómodo en tu práctica diaria
Para un odontólogo, la comodidad en su práctica diaria no es un lujo, es una necesidad.
La odontología es una de las profesiones más exigentes a nivel físico, mental y de precisión. Cuando un dentista trabaja en un entorno óptimo y se siente cómodo, logra impactar sobre su actividad y empresa a tres niveles:
- El profesional:
No solo se trata de estar cómodo a nivel ergonómico, gracias a mobiliario, infraestructuras, iluminación adecuadas…, se trata de estar cómodo a nivel mental, a fin de reducir el estrés y aumentar el engagement respecto al trabajo en la clínica dental.
Y es que, si bien el cansancio físico agota la mente (un odontólogo cansado e incómodo no es capaz de mantener la agudeza visual y la destreza manual necesarias para tratamientos de alta precisión), el cansancio mental, fruto de un ambiente mal organizado, también contribuye a esa ineficacia.
- Los pacientes:
El paciente es el beneficiario directo del bienestar del dentista. El estado de ánimo y físico del profesional se transmite de inmediato. ¿Cómo? A través de tratamientos de mayor calidad, seguridad y de un menor riesgo de cometer errores (la fatiga es la principal causa de errores humanos), ademas de una experiencia más empática y relajada.
Si el odontólogo está cómodo y tranquilo, transmite paz, escucha mejor y ofrece un trato más humano, aumentando radicalmente la experiencia del paciente.
- La clínica dental:
Desde el punto de vista empresarial, la comodidad del equipo clínico es una de las inversiones más rentables:
- Aumenta la calidad del servicio, pues un odontólogo que trabaja cómodo trabaja mejor.
- Reduce el absentismo laboral, lo que evita cancelaciones de citas de última hora y desajustes problemáticos en la agenda.
- Favorece la fidelización de pacientes gracias al denominado efecto boca a boca de personas satisfechas y bien atendidas.
- Aumenta la capacidad de atracción y retención del talento: las clínicas dentales que invierten en bienestar logran atraer y retener a los y las mejores profesionales.
Klinik: la excelencia frente al volumen
Como se señalaba anteriormente, Klinik es un ejemplo de trabajo en clínica dental alienado con el propósito de primar la excelencia frente al volumen de citas.
Y no todo el trabajo odontólogo en España puede presumir de esta características, quienes buscan nuevas ofertas de empleo en el sector lo saben bien, incluso aquellos que llevan años inscritos en el COEM (Colegio de Odontólogos y Estomatólogos).
Tal y como explica Beatriz Barbero, este nivel de bienestar ha sido posible gracias al esfuerzo invertido en alcanzar niveles elevados de lo que considera elementos indispensables para la actividad:
- Organización eficiente y agendas realistas sin sobrecarga: una variable que necesita de consenso y una gran conocimiento del saber hacer de los profesionales que forman parte del equipo de trabajo, de las necesidades más habituales de los pacientes y los tiempos de ejecución de los diversos tratamientos o diagnósticos.
- Estabilidad y planificación a medio y largo plazo: imprescindible para mantener el flujo de trabajo e imposible de acometer si no se es meticuloso y riguroso en la planificación del servicio semanal. La previsión es otra cualidad necesaria a la hora de agendar las diversas citas a los y las profesionales.
- Conciliación sin renunciar a la excelencia clínica: la capacidad de conciliar vida personal, familiar y profesional es inherente a un buen servicio. Lo es porque una persona que puede conciliar se encuentra mejor consigo misma y con su entorno de trabajo. Y también porque esa satisfacción supone un revulsivo a la hora de permanecer en una clínica dental frente a otras opciones, lo cual ofrece estabilidad y sosiego a largo plazo.
En Klinik se busca el origen de los problemas para ofrecer la solución más honesta a cada paciente.
El equipo es un pilar clave del trabajo una nuestra clínica
En todas las empresas, el equipo humano es el factor clave. Sin duda. Pero en una clínica dental, el odontólogo suele ejercer varios roles decisivos.
No solo es el profesional que va a poner en práctica su pericia a la hora de ofrecer un diagnóstico, proponer un tratamiento y ejecutarlo, es la cara visible, la que determina la experiencia del paciente.
Si bien el éxito de una clínica dental depende del trabajo en equipo, de que todos y todas las profesionales (recepcionistas, higienistas, auxiliares, coordinadores, personal de limpieza….) se muevan en perfecta sintonía, alineados con los valores y la cultura empresarial, el trabajo y actitud del odontólogo u odontóloga es un pilar clave.
Un equipo de odontólogos a quienes respalda un buen ambiente de trabajo, condiciones laborales beneficiosas y una cultura de empresa que pone a los empleados y empleadas en el centro, destaca por su capacidad para:
- Optimizar el tiempo en cada tratamiento.
- Dotar de fluidez la agenda de citas.
- Actuar como mentor de nuevos talentos gracias a su experiencia.
- Procurar la fidelización de los pacientes gracias a una comunicación fluida, un trato cercano y amable, y una postura honesta y rigurosa ante cualquier posible duda o consulta.
- Construir una cultura empresarial y ambiente laboral donde exista un buen clima de trabajo.
- Consolidar un equipo cohesionado, donde priman el respeto y la comunicación.
Es necesario destacar que una clínica dental donde no se proyecta una imagen de armonía o donde existe alta rotación de personal genera desconfianza. Y esto es algo que el paciente percibe al instante.
Sentirte parte de un proyecto, no solo de una agenda
“Creemos en una medicina ética, sin la presión de los tiempos de cita, porque los pacientes necesitan que los escuchen de verdad y porque el profesional necesita poder analizar correctamente cada problema de salud”, señala Beatriz Barbero. No en vano, Klinik destaca por una Oferta de Valor para los nuevos talentos especialmente valorada por el equipo de trabajo. Esta consiste en:
- La colaboración entre especialistas multidisciplinares para abordar cada caso: Klinik cuenta con un ecosistema de salud integral diseñado para no tener que saltar de centro en centro buscando diversas soluciones a un mismo problema. Es decir, la clínica cuenta con diversas especialidades y un enfoque integral y colaborativo. Porque un problema de tensión en la mandíbula puede ser fruto de una disfunción en la pisada o de un problema en la musculatura que puede resolver un odontólogo con el apoyo de un fisioterapeuta y/o un podólogo.
- Aprendizaje continuo dentro del equipo: No solo por el bagaje de quienes lideran el equipo Klinik, y que actúan como mentores de las nuevas incorporaciones a la clínica, sino por el esfuerzo que se lleva a cabo en formación. El equipo de Klinik valora enormemente aquellos perfiles profesionales que buscan crecer a través del aprendizaje y la capacitación, ya sea en diversas especialidades como en el uso de nuevas tecnologías o ejecución de novedosos tratamientos, ya que estos últimos forman parte del ADN de la actividad en Klinik. De hecho, en la actualidad, los responsables de esta clínica buscan la máxima especialización, por ello, apuestan por formaciones dirigidas por los mejores cirujanos y expertos en cada área.
- Un ambiente profesional cercano y constructivo: Gracias al compromiso diario del equipo, siempre atento a las últimas tendencias y dispuesto a compartir su criterio, en Klinik se ha construido un sólido ambiente de trabajo que apuesta por la cooperación y el compañerismo. El diseño de espacios de trabajo abiertos, seguros y transparentes, donde toda opinión es bien recibida y donde el juicio de valor no tiene cabida, han facilitado un ambiente positivo al respecto.
- Tecnología avanzada e innovación: La apuesta por un equipamiento de alta tecnología es, hoy más que nunca, necesaria. En odontología, se ha llegado a normalizar que haya profesionales trabajando con métodos, materiales y conceptos caducos, obsoletos, sin embargo, no debería ser así; en otros sectores, de hecho, es impensable. Por eso, en Klinik, tanto la adquisición de equipos de vanguardia como la formación continuada suponen un pilar básico y no solo para mejorar los tratamientos, sino para que la actividad se desarrolle con seguridad. Conocer las innovaciones tecnológicas, los nuevos materiales, las nuevas técnicas y las actualizaciones clínicas resulta prioritario.
- Crecimiento profesional gracias a una trayectoria sostenible en el tiempo: El desarrollo profesional necesita de aprendizaje. Aprendizaje bajo la tutela de profesionales que llevan años en el sector, dominando la técnica y las habilidades emocionales necesarias para brindar una gran experiencia al paciente. Y también de la mano de formaciones adecuadas. Estos elementos ofrecen la seguridad que los jóvenes necesitan para desarrollar su actividad sin trabas en odontología. Y ambos conceptos confluyen en la fase de onboarding que Klinik planifica para cada nuevo profesional que se integra en el equipo. Una primera fase que destaca por el acompañamiento y la comunicación fluida. Y a la que da paso un proyecto de carrera a largo plazo donde la práctica diaria impulsa la excelencia y una oportunidad de crecimiento.
- Participar de un proyecto alineado con tus valores: En Klinik, un equipo de más de 20 profesionales —incluyendo otorrinos, nutricionistas, psicólogos o dermatólogos— comprometidos con la aplicación de una medicina ética, sin la presión del tiempo y centrada en la salud real del cuerpo es el mayor beneficio para un profesional que quiere, con su trabajo diario, contribuir a una actividad más responsable y beneficiosa. En Klinik se busca el origen de los problemas para ofrecer la solución más honesta a cada paciente.
“Buscamos profesionales con ganas de tocar tecnología, de aprender y de no tener un techo en su carrera. Si estás buscando un centro donde desarrollar tu especialidad sin que nadie frene tu progresión, Klinik es un buen lugar para ti”, destacan desde la Dirección de la clínica, donde el equipo de odontólogos hace tiempo que se alejó de la dinámica de resolver parches y ejerce su profesión dentro de un flujo de trabajo estructurado y riguroso, que permite diagnosticar con profundidad y dedicar a cada paciente y tratamiento el tiempo que merece.





