La jornada laboral ha dejado de entenderse únicamente como una forma de obtener un salario para convertirse en un camino hacia el aprendizaje, la realización y el crecimiento profesional y personal. De hecho, esta realidad para las nuevas generaciones ha impulsado el diseño y desarrollo de una cultura de empresa asentada en beneficios personalizados llamados a incrementar la satisfacción y el compromiso de los jóvenes talentos.
En Klinik, hemos querido alinearnos con esta nueva concepción del trabajo, encaminada a mejorar el bienestar de los y las profesionales y, con ello, la calidad del servicio. Porque creemos firmemente que nuestra clínica dental es un buen lugar para trabajar, apostamos por salud y bienestar desde una perspectiva integral.
Más allá de la nómina y las condiciones económicas
Las nuevas generaciones priorizan las condiciones de trabajo por encima incluso de un salario más abultado a la hora de escoger entre varias opciones. Por esa razón, los beneficios corporativos y la mejora en las condiciones de trabajo se han convertido en una respuesta hacia la atracción de talento frente a la competencia. También en una herramienta para apuntalar la retención de profesionales.
Y es que, si durante décadas el salario fue el principal factor para atraer y fidelizar a quienes acaban de aterrizar en el mercado laboral, la irrupción de las generaciones millennial y Z, con sus nuevas necesidades y expectativas, ha modificado de forma significativa el mercado de trabajo o, al menos, la oferta de valor de las empresas a la hora de captar y fidelizar a trabajadores y trabajadoras.
Así, aunque la retribución económica continúa siendo un elemento importante, cada vez más profesionales jóvenes consideran que un empleo de calidad debe ofrecer mucho más que una buena nómina.
Conceptos como los de flexibilidad horaria, conciliación, bienestar físico y emocional, desarrollo profesional o promoción forman parte de un vocabulario que se instala en la cultura organizativa como factores clave a la hora de diseñar puestos de trabajo.
Esta transformación responde tanto a un cambio de valores como a las experiencias vividas por estas generaciones, a las que se impone la necesidad de encontrar un equilibrio entre la vida personal y profesional, mayor autonomía y posibilidad de crecimiento.
Como consecuencia, los jóvenes talentos buscan organizaciones que les permitan trabajar de manera más autónoma, disponer de beneficios totalmente personalizados y sentirse tomados en cuenta, valorados y reconocidos.
Una forma de entender la odontología
¿Qué valoran los jóvenes talentos del sector en España? En el ámbito sanitario en general, y de la salud bucodental en particular, las prioridades antes descritas adquieren una relevancia aún mayor.
Los y las jóvenes profesionales buscan, por un lado, estabilidad laboral, y por otro, posibilidades reales de desarrollo y especialización. Todo ello sin renunciar a la conciliación entre la vida personal, familiar y laboral, algo extremadamente complicado cuando los turnos asistenciales se imponen al descanso o a una agenda pausada en favor del paciente.
Pero ¿cómo ofrecer todas esas ventajas a los nuevos odontólogos y odontólogas? ¿Cómo desarrollar una cultura de empresa cuya implementación no dé al traste con un servicio capaz de responder ante cualquier necesidad del paciente?
En Klinik apostamos por construir toda nuestra propuesta sobre cuatro pilares fundamentales:
- Un liderazgo basado en el apoyo y el acompañamiento.
- Un ambiente de trabajo donde la colaboración y cooperación entre profesionales son fundamentales.
- Una oferta de valor al empleado y empleada donde se prioriza el acceso a formación continua y a las últimas innovaciones tecnológicas en el ámbito odontológico.
- Un entorno donde existe flexibilidad y reconocimiento profesional; es decir, bienestar físico y emocional, y altas dosis de autonomía.
De la presión vivida durante la pandemia, hemos aprendido que una carga de trabajo razonable y ajustada a la disponibilidad de los recursos equivale a ofrecer una atención de calidad y a garantizar un espacio de trabajo adecuado a nuestro equipo profesional.
Tratamientos pensados para las necesidades reales de los pacientes: el valor de la ética profesional
Uno de los estudios más recientes elaborados por Deloitte al respecto demuestra que las personas de la generación Z y millennials, los jóvenes profesionales, no buscan únicamente un buen salario, sino también propósito, bienestar y coherencia ética. En otras palabras: trabajar en una empresa cuyos valores corporativos estén alineados con los personales.
No en vano, según el citado estudio, el 91 % de los Z y el 90 % de los millennials consideran importante que su trabajo tenga un propósito en consonancia con los valores personales. Y más del 40 % afirma haber rechazado una oferta de empleo, un proyecto o incluso haber abandonado una empresa porque no compartía sus valores éticos o porque percibía una falta de propósito en la organización. La experiencia laboral recala en la ética profesional.
En Klinik, desarrollamos nuestra actividad profesional alineada con los valores que defendemos cada uno de los profesionales que integramos el equipo sanitario. Y esos valores hablan de la necesidad de cuidar y ser cuidados. Es decir, de ofrecer a nuestros pacientes la mejor de las respuestas a sus problemas de salud y a nuestros profesionales, el mejor de los lugares para trabajar.
Un odontólogo con una agenda que deja espacio al diagnóstico, a la comunicación pausada con el paciente, a la intervención sin prisas, al tratamiento necesario…, es un odontólogo que puede ejercer su profesión con seguridad, sin presiones. Y esta confianza se transmite a quienes acuden a nuestra consulta, pues se sienten escuchados, atendidos.
El valor de la ética profesional pasa en Klinik por la honestidad de los diagnósticos, la eficacia de tratamiento y la transparencia de nuestro equipo. Y estas cualidades son posibles gracias a jornadas de trabajo adaptadas a los ritmos necesarios que exige el servicio de calidad en una clínica dental.
Razones para trabajar en un equipo unido y comprometido
Un equipo de trabajo unido, que colabora y coopera de forma coordinada, constituye uno de los principales activos estratégicos de una clínica dental. De hecho, lo es para cualquier organización, pero de manera determinante en una clínica enfocada a la salud. Y no solo porque se trata de una ventaja competitiva capaz de mejorar el servicio asistencial sobremanera, sino porque supone un gran atractivo para quienes desean trabajar arropados por un buen ambiente de trabajo, donde se afronta el día a día de manera coordinada y colaborativa.
La experiencia en organización sanitaria pone de relieve que la cooperación entre profesionales no solo mejora la eficiencia interna, sino que también incrementa la calidad y la seguridad de la atención al paciente. El intercambio de información y de opiniones, la definición de protocolos de aplicación común en base a experiencias pasadas y la comunicación entre los miembros del equipo permiten armonizar la práctica dentro de la clínica dental, reducir errores humanos no deseados, optimizar los tiempos asistenciales y ofrecer una atención más fluida, transparente y personalizada.
Además, como señalamos anteriormente, la cooperación favorece un clima de confianza entre los y las profesionales. O lo que es lo mismo: fortalece las relaciones interpersonales y, con ello, la calidad de vida dentro y fuera del ámbito laboral.
Al final, se trata de aumentar el compromiso del equipo a través de un escenario de trabajo idóneo y con un objetivo común: proporcionar la mejor experiencia posible al paciente y quienes trabajan para su salud.
La ventaja de cooperar cuando el equipo es además multidisciplinar
En centros dentales como el de Klinik, donde además se ofrece un servicio asistencial integral en el que toma parte un equipo multidisciplinar, esta forma de trabajar es aún más importante.
En Klinik, tratamos de marcar una diferencia competitiva respecto a otras clínicas a través de una atención transversal, multiasistencial, donde todos los profesionales trabajan de manera coherente, organizada y muy humana. De hecho, en Klinik es habitual que no solo odontólogos, higienistas, auxiliares y personal de recepción compartan información. Lo habitual es que entren en esta dinámica de trabajo aquellos nutricionistas, podólogos, etc que forman parte de nuestra plantilla, manteniendo una comunicación constante y actuando de forma coordinada frente a un mismo problema o paciente.
De esta manera, quienes acuden a nuestra clínica dental experimentan una respuesta de mayor confianza, además de menores tiempos de espera y una mayor probabilidad de éxito en el tratamiento aplicado.
En una clínica dental, esta cultura de cooperación convierte la excelencia técnica en una experiencia diferencial que, junto a una apuesta decidida por las últimas innovaciones en equipamiento y aparataje, incrementan la calidad del servicio, la fidelización, las recomendaciones y la reputación de nuestro centro. Una experiencia donde calidad clínica y calidad humana confluyen gracias al trabajo colaborativo.
En Klinik, la satisfacción profesional y la calidad y continuidad asistencial se convierten en mejores resultados para los y las pacientes.
Crecimiento profesional sin renunciar a la calidad de vida
La permanencia de los profesionales en una clínica dental depende en gran medida de la posibilidad de adaptar el desarrollo de la carrera de cada persona a sus etapas vitales.
En Klinik, por ejemplo, no creemos que un plan de carrera que garantice el desarrollo profesional de un trabajador deba ser lineal, sino que debe adaptarse y crecer acomodándose a las vivencias personales de cada talento.
Las necesidades individuales de cada persona marcan el ritmo de crecimiento profesional. Porque hay veces, a lo largo de la vida, que es necesario priorizar otras facetas ajenas a las profesionales de forma temporal, y ese cambio de interés no tiene por qué ser para siempre ni suponer un techo de cristal insalvable en el futuro.
De hecho, se ha demostrado que unas mejores condiciones laborales y el respeto a sus ciclos vitales repercuten directamente en la productividad de los y las trabajadoras, pues favorecen el compromiso y el rendimiento, especialmente cuando los talentos perciben que la empresa se preocupa por su calidad de vida.
Nunca el desempeño profesional había estado tan ligado a la cultura de empresa ni a las experiencias diseñadas por las organizaciones y centradas en el bienestar de las personas. O al menos, nunca antes se había sido tan consciente de esta íntima relación.
En Klinik, toda estrategia de atracción y fidelización del talento parte de una oferta donde a un salario competitivo se suma una propuesta de valor coherente que combina formación, desarrollo profesional, liderazgo cercano y acompañamiento, flexibilidad y reconocimiento, todo ello adaptado a las distintas etapas de la vida laboral de cada profesional.






