Se trata de un binomio al que no solemos prestar atención cuando nos encontramos en fase de gestación; sin embargo, poner el foco en las caries durante el embarazo resulta vital.
Embarazo y caries. Como señalamos más arriba, suele ser común no prestar atención a las caries cuando nos encontramos en fase de gestación. Por el contrario, hacerlo de manera adecuada no solo es necesario para preservar la salud bucodental de la madre, sino para hacer lo propio con la salud del bebé.
Somos conscientes de que, a menudo, las citas médicas, que colman la agenda mensual; la necesidad de reposo, el malestar o el miedo a encontrar un problema indeseado actúan como factores disuasorios. Es decir, que ahuyentan a las mujeres embarazadas de la consulta del dentista. Pero no debe caerse en este error.
Existen estudios que demuestran una mayor prevalencia de caries durante el embarazo, relacionada con factores como cambios hormonales, relajación en la higiene bucal, cambios en la dieta y en la saliva, o la influencia negativa de los vómitos provocados por las constantes náuseas.
En otras palabras: el embarazo debería ser una etapa en la que incrementar el cuidado de la boca, y no al contrario.
Caries y embarazo: una relación constatada
Un informe sobre salud bucodental en mujeres embarazadas, realizado en 2021 por el grupo de trabajo SEPA-SEGO, señala que, efectivamente, durante el embarazo puede producirse un empeoramiento de la salud bucal, especialmente de la periodontal (encías), porque “el comportamiento de los tejidos periodontales puede variar en función de los cambios en los niveles hormonales experimentados en las diferentes etapas y circunstancias de la vida de una persona”, y el embarazo supone un cambio muy brusco a nivel fisiológico.
De hecho, señala el citado informe, el embarazo destaca por ser un periodo en el que los niveles de progesterona y estrógenos se elevan hasta en 10 y 30 veces más de lo normal respecto a un ciclo menstrual. Y estos cambios se dejan sentir en la boca y en las piezas dentales.
Las variaciones hormonales son capaces de inducir, de hecho, “cambios en la respuesta de los tejidos periodontales debido a que la homeostasis del periodonto está relacionada con el sistema endocrino, de una forma compleja y multifactorial”, explica el informe, siendo el principal efecto observado un aumento de la inflamación gingival
Cambios vasculares, cambios inmunológicos, cambios celulares, microbiológicos…, todo ello crea un caldo de cultivo perfecto para que surjan problemas en encías y la aparición de caries o para que se agudicen las ya existentes.
Tratamiento de caries durante el embarazo
El abordaje de la caries durante el embarazo tiene una doble vertiente: por un lado, proteger la salud de la madre, y por otro, evitar que una posible infección en la boca acabe por afectar al recién nacido.
De hecho, el binomio caries y embarazo debe centrarse en controlar la infección oral y en prevenir la transmisión de bacterias cariogénicas al bebé.
Tanto es así que aunque la restauración de las lesiones es un paso inicial necesario, resulta insuficiente cuando la gestante presenta altos niveles de microorganismos. Por ello, se recomienda, por ejemplo, complementar el tratamiento con medidas antisépticas y aplicaciones de fluoruro, esenciales tanto para contener la progresión de la caries como para disminuir el riesgo de colonización oral del futuro bebé.
El binomio caries y embarazo debe centrarse en controlar la infección oral y en prevenir la transmisión de bacterias cariogénicas al bebé.Por otra parte, dado que la madre es la principal fuente de transmisión bacteriana —como demuestran los estudios de genética microbiana— es fundamental intervenir sobre los hábitos que implican intercambio de saliva. La lactancia materna no incrementa por sí misma la aparición de caries; el problema deriva de una higiene deficiente y prácticas poco adecuadas en la rutina diaria.
La lactancia materna no incrementa por sí misma la aparición de caries; el problema deriva de una higiene deficiente y prácticas poco adecuadas en la rutina diaria.En definitiva, los profesionales de la salud oral incidimos lo antes posible sobre acciones preventivas y tratamientos necesarios para controlar infecciones agudas.
El objetivo prioritario durante la gestación es mantener una boca sana y, en mujeres con alto riesgo de caries, acudir a tratamientos específicos como, por ejemplo, el uso de selladores en superficies oclusales de molares.
En situaciones de dolor, infección o urgencia, no se debe posponer la atención odontológica. El riesgo asociado a una infección no tratada supera ampliamente cualquier consideración sobre el retraso terapéutico. Lo mismo ocurre con el tratamiento periodontal, recomendado en cualquier etapa del embarazo, siendo el segundo trimestre el periodo más cómodo para la paciente.
- ¿Afecta al feto la caries dental?
Existe cierta evidencia acerca de fenómenos como el de la periodontitis (infección crónica de las encías que empeora con el tiempo, causando descomposición y pérdida de los ligamentos, el tejido blando y los huesos de dientes). Esta puede avanzar durante el embarazo y estar relacionada con partos prematuros, bajo peso al nacer y riesgo de preeclampsia.
También acerca de la transmisión de bacterias cariogénicas de la madre al niño a través de la saliva, tal y como señala el Consejo de Denistas, de ahí que sea imprescindible evitar caries sin tratar en la boca durante el embarazo.
- Anestesia en caso de embarazo
Posponer los cuidados dentales durante el embarazo podría tener consecuencias severas, como hemos indicado más arriba. Siempre es preferible atender a los cuidados necesarios para mantener la salud bucodental, así como someterse a los tratamientos indicados por el equipo profesional.
La anestesia durante el embarazo es generalmente segura, especialmente la local para procedimientos dentales, siendo el segundo trimestre el momento ideal si no estamos hablando de una urgencia.
Existen, de hecho, asociaciones profesionales como el SEDAR , Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor, o el Comité de Anestesia Obstétrica de la WFSA que respaldan su uso y proporcionan guías al respecto.
- Radiografías durante el embarazo
Es cierto que durante el periodo de embarazo resulta aconsejable evitar las radiografías de control rutinario, pero no ante una urgencia dental.
Recordar que la radiación es mínima y que se toman las precauciones necesarias desde la consulta para minimizar los riesgos al máximo. De hecho, las radiografías dentales no están contraindicadas durante esta etapa vital.
En otras palabras: el diagnóstico radiológico, cuando se requiere, es seguro para la gestante. Las radiografías dentales implican una exposición mínima, que se reduce aún más con sistemas digitales. Con el uso de delantal y collarín plomado, el procedimiento no supone riesgos relevantes y, en muchos casos, es indispensable para un tratamiento adecuado.
Salud dental de mujeres embarazadas
Los cambios hormonales durante el embarazo pueden originar una respuesta inflamatoria exagerada frente a las bacterias, tal y como señala la Organización Colegial de Dentistas de España en una de sus guías sobre embarazo y salud bucodental. Las encías, explica, pueden enrojecerse, inflamarse, sangrar e incluso originar pérdida dentaria. Y el ácido del reflujo gástrico y de los vómitos frecuentes pueden causar erosión dentaria que incrementa el riesgo de caries. Así pues, la salud dental no debería ser un tema menor a cuidar y tratar durante el embarazo.
Recomendaciones de nuestros odontólogos
Como hemos señalado, debido a los cambios hormonales que se producen en el embarazo, este es un periodo más susceptible de sufrir caries dental. Es decir, existe una relación directa entre caries y embarazo.
Lo mismo ocurre con la enfermedad periodontal o enfermedad de las encías. “Además de un mayor número de caries, también se produce un avance más rápido en el desarrollo de estas”, explica Raúl Benito, odontólogo, director médico y socio fundador de Klinik, quién recuerda la importancia de realizar revisiones periódicas, para comprobar que la salud bucal no está en peligro, y que, en caso de detectar alguna caries, tratarla de manera temprana.
De hecho, se recomienda, ya durante el primer trimestre de embarazo, tomar más medidas preventivas si cabe frente a la aparición de caries, por ejemplo, mediante una mejora de la técnica del cepillado. En Klinik, por ejemplo, el equipo médico ofrece indicaciones al respecto a toda mujer embarazada en función de sus necesidades personales.
Recordar, además, que tras el parto la disponibilidad de tiempo suele limitar la asistencia a consultas, por lo que optimizar las intervenciones durante la gestación resulta especialmente conveniente.
Se aconseja a las pacientes programar citas más breves y, a las clínicas dentales, asegurar una posición confortable en el sillón dental, considerando el aumento de ansiedad y sensibilidad física característicos del embarazo.
Sobre la autora
Irati Ibarrola
Odontóloga Ortodoncista.
Postgrado de Ortodoncia Técnica Cervera: Experto en Ortodoncia Funcional, Aparatología Fija y Alineadores.
Máster Europeo en Ortodoncia Clínica y Ortopedia.
Colegiado nº 01000336







